La estimulación temprana consiste en un conjunto de actividades y ejercicios diseñados para favorecer el desarrollo integral de bebés y niños pequeños, desde el nacimiento hasta los 2 años aproximadamente.
Su objetivo es potenciar habilidades físicas, cognitivas, emocionales y sociales en la etapa más importante del desarrollo, cuando el cerebro es muy plástico y aprende rápido.
¿Qué áreas trabaja la estimulación temprana?
Motricidad gruesa: Control del cuerpo, gatear, caminar, equilibrio, saltar.
Motricidad fina: Movimientos precisos de manos y dedos, manipular objetos.
Lenguaje y comunicación: Comprensión, expresión verbal, gestos y señales.
Cognición: Atención, memoria, resolución de problemas, curiosidad.
Socioemocional: Relaciones con otros, emociones, confianza y autoestima.
Sensorial: Percepción de sonidos, colores, texturas, sabores y movimiento.